Fabada Asturiana Tradicional

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  • "Fabada Asturiana"

    Receta de Fabada Asturiana





    Si quieres aprender a preparar una completa fabada asturiana, te mostramos la receta detallada paso a paso. Es de esos platos tradicionales que merece la pena saber preparar.

    Ingredientes:

    - 300 gramos de fabes
    - 150 gramos de panceta curada
    - 150 gramos de hueso de jamón
    - Un chorizo asturiano
    - Una morcilla asturiana
    - Azafrán en hebras
    - Sal

    Preparación:

    La fabada asturiana es un plato que no resulta muy complicado de preparar, se necesitan pocos ingredientes y se elabora de forma sencilla, pero para que el resultado sea perfecto hay que hacerla de la forma correcta, además de necesitar emplear unos ingredientes de buena calidad. Si sigues las indicaciones que te damos a continuación y compras los ingredientes adecuados, vas a conseguir preparar uno de los platos más tradicionales de nuestra gastronomía, que seguro que te encantará si nunca lo has probado.

    Hay que comprar unas fabes de calidad para que una vez cocinadas nos queden bien tiernas y mantecosas y que tengan el mejor sabor. Lo primero que hay que hacer es dejar las fabes en remojo, lo haremos al menos desde la noche antes de preparar la fabada. Las dejamos en un recipiente amplio y las cubrimos con abundante agua, para que durante la noche se hidraten y absorban el agua, así se ablandaran y será más fácil cocinarlas el día siguiente. En otro recipiente metemos la panceta y el hueso de jamón y los dejamos también toda la noche cubiertos de agua.

    El día de la preparación de la fabada vamos a escurrir bien las fabes y también el hueso de jamón y la panceta, y pincharemos varias veces el chorizo y la morcilla, para que se vayan desgrasando durante la cocción y no revienten y se desmenucen. Entonces vamos a coger la olla en la que vayamos a cocinar nuestra fabada, ponemos en el fondo las fabes escurridas y encima ponemos el compango, es decir, el chorizo, la morcilla, el hueso de jamón y la panceta curada, cubrimos todo con agua y ponemos a calentar con el fuego a media potencia.

    Vamos a dejar así unos 20-25 minutos, tiempo en el que iremos quitando la espuma que se vaya formando en la parte superior, que no es más que una mezcla de impurezas y grasas que irán soltando el hueso, la chacina y la panceta. Durante este tiempo la morcilla y el chorizo irán desgrasándose, por lo que verás que el caldo se irá oscureciendo por la grasa, la cual podemos quitar si es demasiada cantidad, aunque para las cantidades que empleamos en este caso no debería serlo.





    Pasado ese tiempo vamos a añadir unas pocas hebras de azafrán disueltas en un poco de agua caliente, y probamos el caldo para corregir el punto de sal del caldo si fuera necesario. Bajamos la intensidad del fuego a una potencia más bien suave y mantenemos así unas dos horas, para que la fabada se vaya cocinando a fuego lento, removiendo de vez en cuando, pero lo haremos cogiendo la olla por las asas y removiendo la misma con movimientos circulares, para no romper las fabes.

    Algo importante para conseguir una cocción perfecta de las fabes es hacer lo que se conoce tradicionalmente como asustarlas, que no es otra cosa que echar agua fría en la olla cada 40-45 minutos, para que se baje la temperatura bruscamente y después vuelva a recuperar la temperatura poco a poco. Si no quieres añadir mucha agua para que el caldo salga bien concentrado, saca un vaso de caldo y déjalo enfriar, y así cuando esté bien fría lo que añadimos es caldo y no agua, que podría aguar demasiado la fabada.

    Sobre las dos horas de cocción vamos a probar las fabes para comprobar si están bien cocinadas o si debemos dejarlas más tiempo. Una vez que estén en su punto, apagamos el fuego y dejamos que reposen en la olla hasta la hora de comer, así se asentarán los sabores. A la hora de servir calentamos un poco y servimos un buen plato de fabada con unos trozos de chorizo, morcilla y panceta, que repartiremos entre los platos individuales, lo que tradicionalmente suele hacerse en unas cazuelas de barro, pero si no tenéis podéis emplear otro tipo de platos. Y a disfrutar de esta rica fabada asturiana.